sábado, 3 de mayo de 2014

Me paso por estos renglones para hablarme a mi misma una vez más de ti. Y aquí estoy, una vez más, perdida en un tiempo suspendido. Porque solo tú sabes hacer que las agujas de mi reloj den vueltas sin control, o en algunos de los casos mueran en el intento y se paren, que paren y nos dejen solos, solo tu, yo y el tiempo muerto. No te puedo ofrecer mucho, pero sí cuanto tengo.
Te prometo compartir contigo mis días, horas, minutos, segundos, una eternidad si hace falta. Mis mañanas, mis noches .. amaneceres y atardeceres .Te prometo compartir la misma habitación, la misma cama y las mismas sábanas para poder susurrarnos debajo de ellas todo lo que nos queda por contar. Hasta la misma alfombrilla y el mismo armario. Todo eso si me lo permites, depende de ti. Dicen que el amor es darle a alguien el poder de destruirte, pero confiando en que no lo hará. Dámelo, sabes que no pido, pero si tengo que pedirte algo que sea eso.  Dame ese poder, esa oportunidad de enseñarte a amar ciegamente sin importar lo que nos pueda suceder mañana, porque sin tu querer me lo enseñaste a mi. Me enseñaste a confiar otra vez en algo que no creía posible y nunca podré recompensarte. Y nada tiene de malo, ni de raro, porque lo mejor de mi vida.. es estar en la tuya. Gracias.

Te amo. B.


No hay comentarios:

Publicar un comentario