Dicen que necesitas cuatrocientas milésimas de segundo para abrir y cerrar los párpados. Que no más de uno para reaccionar y detener a la persona que se va, en el penúltimo momento. Pero hay quién necesita una eternidad. Que sólo son dos segundos para decir te quiero. Pero malgastamos horas en decir lo que creemos que sentimos. Que sólo hay una vida qué compartir y la desperdiciamos rompiéndonos el alma en puertos imposibles.Que si la vida fuera un día ninguno de nosotros sabría por donde empezar .Que nada es para siempre y no existen los años malos , sino los años en los que aprendes de los errores para no volver a cometerlos .Y como un cáncer,el veneno se extendió por mi cuerpo hasta dormir mis extremidades, adormecer mis gestos, volver sombríos mis ojos y entristecer mis palabras .
sábado, 28 de enero de 2012
Dicen que necesitas cuatrocientas milésimas de segundo para abrir y cerrar los párpados. Que no más de uno para reaccionar y detener a la persona que se va, en el penúltimo momento. Pero hay quién necesita una eternidad. Que sólo son dos segundos para decir te quiero. Pero malgastamos horas en decir lo que creemos que sentimos. Que sólo hay una vida qué compartir y la desperdiciamos rompiéndonos el alma en puertos imposibles.Que si la vida fuera un día ninguno de nosotros sabría por donde empezar .Que nada es para siempre y no existen los años malos , sino los años en los que aprendes de los errores para no volver a cometerlos .
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