lunes, 28 de marzo de 2011

Discriminacion

La fuente de este relato asegura que se trató de un hecho, que sucedió en un vuelo de una reconocida línea aérea, entre Johannesburgo y Londres. Una señora blanca de unos cincuenta años se sienta al lado de un negro. Llama a la azafata para quejarse:- ¿Cuál es el problema, señora? -pregunta la azafata.- Pero, ¿no lo ve? -responde la señora-. Me colocó al lado de un negro. No puedo quedarme al lado de estos “inmundos”. Deme otro asiento.- Por favor, cálmese -dice la azafata-. Casi todos los lugares de este vuelo están tomados. Voy a ver si hay algún lugar en clase ejecutiva o en primera.La azafata se apura y vuelve unos minutos después.- Señora -explica- como yo sospechaba, no hay ningún lugar vacío en clase económica. Conversé con el comandante y me confirmó que tampoco hay lugar en ejecutiva. Pero sí tenemos un lugar en primera clase.Antes que la señora pudiese responder algo, la azafata continuó.- Es totalmente inusitado que la compañía conceda un asiento de primera clase a alguien que está en económica, pero dadas las circunstancias, el comandante consideró que sería escandaloso que alguien sea obligado a sentarse al lado de una persona tan execrable…Y, diciendo eso, la azafata mira al negro y dice:- Si el señor me hiciera el favor de tomar sus pertenencias, el asiento de primera clase ya está preparado.Y todos los pasajeros alrededor, que acompañaron la escena, se levantaron y aplaudieron por la actitud de la compañía.

Quiero ser libre.

Cuando me encuentro caminando sola huelo a la libertad, comienza un cosquilleo de felicidad que parece no acabar. Pero como todo, tiene un final. Mi corazón se acelera y mi cerebro piensa, es decir, de repente enfrento la realidad y dejo de soñar. Me doy cuenta que en verdad la libertad no la hay, que es un sueño que puede durar unos pocos minutos.. De esta forma caigo a tierra. Pero es así, un bruto cambio.
Me molesta el saber que tengo que andar respetando malditas leyes y reglas, que un don nadie se encarga de dictar, aun más molesta cuando el sabio, aquel que se las sabe todas es justamente el indicado en no cumplirlas. Entiendo que la libertad termina, donde comienza la de al lado.. Y mi libertad, esa que pido, no se basa en molestar a mi gente, ni a mis vecinos. Pido libertad en mis deseos y sentimientos. Aveces quisiera que todo sea tan distinto. Me molesta muchísimo tener que pedir permiso para hacer cosas que quiera hacer.. Y mucho más me molesta cuando la respuesta es no. Odio siempre tener que andar preguntando todo. Quisiera mandarme yo sola, y hacer lo que me gusta y quiero en ese preciso momento. Pero como siempre todo lo que uno quiere no se puede..

No me soporto.

Nunca les paso que no soportan como son? Generalmente es mucho más común que la gente de tu alrededor no soporte tu ser, pero en este momento no esta pasando justamente eso.. sino todo lo contrario. En el día de hoy no me soporto yo como soy. Me molesta mucho tener que ser así, siento que al ir creciendo me voy convirtiendo en una persona con menos intolerancia, aquella que necesita que los demás sean como ella quiere para poder llegar a tener una buena relación. Y no es así. Debería aceptar y tolerar más, porque en este mundo nadie es perfecto, mucho menos yo.. pero es algo que me cuesta. Además soy muy evidente a la hora de no soportar algo.. mi cara te lo demuestra enseguida y más si tenes un trato conmigo, puedo llegar a tratarte muy mal. Y muchos me llamarian como una "perra egoista" pero no lo controlo se me va de las manos y aveces puedo llegar hacer muy heriente lamentablemente en el momento de enojo y calentura no lo mido.. y luego de unos minutos mi mente se enfria y me doy cuenta que fui un poco cruel con la persona, y obviamente ya es tarde. Porque el error ya lo cometí. Tal vez si tuviera otra forma de expresarme todo cambiaría, pero soy así, para bien o para mal se que no lo voy a pode cambiar.. Igual no se preocupen que pago el precio, luego de horas de estar sola y reflexionar, la culpa invade mi cabeza y no me deja pensar.. es el momento más feo.